Organicé un viaje de esquí a Japón para 12 personas con 72 años. La IA fue mi copiloto
Diez días, doce personas, Japón. Una luxación de hombro a 1.200 metros de altitud, forfaits de esquí perdidos y una extensión a Hong Kong en pleno Año Nuevo Chino. Todo eso gestioné en febrero de 2026 desde mi móvil, con Claude y WhatsApp, con 72 años. Esto es lo que aprendí.
¿Qué tiene que ver la IA con un viaje de esquí?
Llevo organizando viajes de grupo desde 1982, cuando monté mi primera agencia. Cuarenta años de expedientes en papel, teléfono fijo y fax. El fax, sí.
Hoy tengo 72 años y sigo organizando viajes. Pero algo ha cambiado radicalmente en los últimos dos años: tengo un asistente que trabaja conmigo a las tres de la madrugada, no se queja, no comete errores de cálculo y puede redactar una carta al seguro en inglés, catalán y japonés en treinta segundos.
Se llama inteligencia artificial. Y este febrero la usé para organizar el viaje más complejo que he montado en años: diez días para doce personas en Niseko (Japón) más extensión a Hong Kong coincidiendo con el Año Nuevo Chino. Con una luxación de hombro en medio.
Esto no es un artículo sobre viajes. Es un artículo sobre lo que puede hacer la IA cuando la pones a trabajar en algo real.
¿Cómo usé la IA para planificar el itinerario de Japón + Hong Kong?
La idea base era clara: grupo de doce amigos y familia, Niseko para el esquí, fechas en febrero. Lo que no estaba claro era cómo aprovechar al máximo los días de vuelo para no desperdiciar horas.
Aquí entró Claude por primera vez.
Le pregunté: “Tengo un grupo que vuela de Madrid a Niseko con escala. Estamos en febrero, que coincide con el Año Nuevo Chino. ¿Tiene sentido añadir una extensión de tres días en Hong Kong? ¿Qué fecha exacta del Año Nuevo Chino es en 2026?”
En cuarenta segundos tenía: la fecha exacta (29 de enero de 2026, Año del Caballo de Fuego), el ambiente que podía esperar en Hong Kong en esas fechas, una advertencia sobre hoteles (reservar con mucha antelación) y tres argumentos para venderle la extensión al grupo.
Lo que antes me hubiera costado una hora de búsqueda en Google, lo resolví en una conversación.
La extensión se añadió. El grupo la valoró como uno de los mejores momentos del viaje.
¿Cómo diseñé el itinerario de Hong Kong?
Le envié a Claude el número de días disponibles, los perfiles del grupo (mezcla de edades, interés en cultura y gastronomía) y le pedí un itinerario con mis prioridades. Me devolvió una propuesta estructurada que ajusté con mi criterio. El grupo la siguió casi al pie de la letra.
| Día | Actividad | Por qué |
|---|---|---|
| Día 1 | Gran Buda Lantau + teleférico | Icónico, impacto visual máximo |
| Día 2 | Templo Wong Tai Sin + mercados | Año Nuevo Chino en su apogeo |
| Día 3 | Victoria Peak + cena Peking Garden | Cierre visual del viaje |
La crisis del hombro luxado: ¿puede la IA ayudar al viajero en plena emergencia?
El día 5 en Niseko, uno de los miembros del grupo se cayó en pista. Luxación de hombro. Morfina. Traslado al traumatólogo.
Lo que pasó después no lo supe hasta días más tarde: él mismo, desde la sala de espera del traumatólogo japonés, con el hombro inmovilizado y sin hablar japonés, usó una IA para orientarse.
Le preguntó qué documentación debía pedir al médico para el seguro, qué suele cubrir un seguro de viaje en un accidente de esquí y cómo comunicarse con su aseguradora desde Japón.
En pocos minutos tenía:
- La lista de documentos médicos que necesitaría para la reclamación
- Las cláusulas habituales de cobertura para accidentes de esquí
- Un borrador de mensaje para enviar a su aseguradora en español
Se apañó solo. El resto del grupo siguió esquiando. La incidencia quedó bien documentada y la reclamación al seguro salió adelante sin problemas.
Lo que demuestra esto: La IA no es solo una herramienta de planificación. Es un recurso disponible en el momento más inesperado, para el viajero directamente, no solo para quien organiza el viaje. En un país con barrera idiomática y a horas intempestivas, eso marca una diferencia real.
Los forfaits perdidos: una noche buscando soluciones desde casa
Mismo viaje, otro frente. Unos forfaits que habían sido emitidos no aparecían en las taquillas de la estación. El grupo estaba en pista. Las oficinas del proveedor habían cerrado.
Le pregunté a una IA el teléfono de emergencias del proveedor y el protocolo habitual de resolución en estos casos. En menos de tres minutos tenía el número, el canal de atención urgente y la solución estándar del sector.
Llamé. Conseguí hablar con alguien al tercer intento. La solución: el grupo compraría el forfait de un día directamente en taquilla, y yo les reembolsaría. Los forfaits correctos llegarían para el día siguiente.
Lo que antes habría sido una noche de búsquedas desesperadas en PDFs y emails archivados, se convirtió en una gestión de veinte minutos.
¿Te está gustando? Compártelo
La travel wallet: el documento que sustituyó a 40 páginas de papel
Uno de los cambios más prácticos que he introducido gracias a la IA es lo que llamo travel wallet: un documento web interactivo con toda la información del viaje accesible desde el móvil.
Para este grupo incluía vuelos, hotel, forfaits, itinerario y números de emergencia. Más un chatbot de IA entrenado con los datos del viaje que respondía preguntas de los viajeros en cualquier momento.
Un miembro del grupo me preguntó a las once de la noche si podía hacer algo el día siguiente si la nieve era mala. En lugar de buscar en el PDF, le dije: “Pregúntale al chatbot del travel wallet.” Tenía la respuesta en veinte segundos.
El documento lo construí con ayuda de Claude en una tarde. Lo que antes era un PDF de cuarenta páginas que nadie leía, ahora es una página web que los viajeros usan de verdad.
Después del viaje: 600 mensajes y 150 fotos convertidos en contenido en una tarde
Cuando el grupo regresó, el chat de WhatsApp tenía más de 600 mensajes y 150 archivos multimedia.
Antes de la IA, ese material dormía en el teléfono de cada uno hasta que la memoria lo borraba.
Esta vez, le pedí a Claude que leyera toda la conversación del grupo. En pocas horas tenía:
- Una cronología completa del viaje con los momentos más significativos
- Las frases textuales que más impacto tuvieron en el grupo
- Un reportaje editorial de 950 palabras listo para publicar en portales de nieve
- Tres mensajes personalizados de seguimiento para cada perfil del grupo
- Una estrategia de contenido para redes sociales
- El checklist de cierre del expediente
- Este artículo que estás leyendo ahora
Todo el contenido basado en datos reales, frases reales, momentos reales. No generado desde la nada, sino destilado de lo que el grupo vivió y contó.
Eso es lo que cambia la IA para alguien que trabaja con personas y experiencias. No inventa. Organiza, amplifica y da forma a lo que ya existe.
¿Vale la pena? Lo que un senior puede hacer con IA que antes era imposible
Tengo 72 años. He organizado viajes toda mi vida profesional. Y puedo decirte con certeza qué ha cambiado:
Antes: La información tardaba. Los imprevistos a deshoras eran agotadores. El papeleo de cierre tardaba días. El contenido post-viaje rara vez se hacía bien.
Ahora: La información es inmediata. Los imprevistos tienen estructura en minutos. El cierre es una tarde. El contenido se genera y se usa.
Lo que más me ha sorprendido no es la velocidad. Es la capacidad de tener un interlocutor a cualquier hora, sin juicios, que me ayuda a pensar con claridad cuando la situación es compleja.
A las dos de la madrugada, con un viajero lesionado en Japón, eso vale mucho.
Preguntas frecuentes
¿Necesito saber programar para usar IA en viajes?
No. Todo lo que cuento en este artículo lo hice en lenguaje natural, escribiendo o hablando como lo haría con cualquier persona. No hay código, no hay jerga técnica.
¿Qué IA usé concretamente?
Principalmente Claude (de Anthropic) para redactar, analizar y gestionar información. El chatbot del travel wallet también usa Claude como motor.
¿Es seguro compartir datos del viaje con una IA?
Usé información no sensible: itinerarios, horarios, datos de destino. Los datos personales de los viajeros no los comparto con ninguna IA.
¿Cuánto tiempo me ahorró la IA en este viaje?
Estimación honesta: entre 8 y 12 horas de trabajo distribuidas a lo largo de la planificación, gestión en destino y cierre post-viaje.
¿Se puede hacer lo mismo para viajes familiares, no solo grupos de agencia?
Completamente. La travel wallet, el chatbot, el itinerario planificado con IA… todo aplica igual para un viaje familiar de cuatro personas.
¿Has usado la IA para organizar algún viaje? Cuéntamelo en los comentarios. Los mejores casos los comparto en el siguiente artículo.
Sigue leyendo: Otra aventura con IA: organicé heli-ski en Canadá con 5 proveedores y 3 zonas horarias. Y cuando Claude alucinó datos: el viaje con un criminal incluido.
¿Qué te ha parecido?